El orden, una conquista a través del tiempo.

El orden, ¡A guardar los juguetes!, ¡después de jugar tenes que ordenar! varias son las frases que conocemos y que decimos cada vez que nuestro/a hijo/a termina de jugar. Un tema que a veces puede llegar a ser un conflicto entre niños/as y grandes.

Pedir a un niño o niña pequeña que ordene los juguetes, sería estar exigiendo un pedido que todavía no esta maduro, estaríamos responsabilizando una orden que aún no puede, no entiende las obligaciones pero podemos hacer de ellas una rutina diaria y a gusto.

Para tener en cuenta, en el espacio de juego deberíamos colocar la cantidad de juguetes que el adulto esta dispuesto a juntar diariamente. Observar cuales son los juguetes con los que les gusta jugar y guardar aquellos que no le son tan atractivos en ese momento de su vida. Podemos tener juguetes para diferentes ocasiones, por ejemplo: seleccionar aquellos que estamos dispuestos a «compartir» con otros cuando nos visitan, juguetes para jugar al aire libre otros para jugar adentro, tener objetos y juguetes para diferentes momentos y espacios.

Si el adulto prepara un espacio de juego estéticamente bonito para invitar a su hijo/a a a jugar también está transfiriendo de cierto modo un orden.

Si ordenamos los juguetes en estantes estos tendrán que ser de una altura adecuada para tenerlos a su alcance y tomarlos en cualquier momento.

En el momento de juego, si deseamos que de a poco vaya asimilando el orden, el adulto deberá de a ratos volver a ordenar los juguetes que ha abandonado en el juego, es importante colocar en recipientes los juguetes similares por categorías, este orden le es más atractivo y lo/a invita a seguir sumergido/a en la actividad. Los juguetes desordenados pierden el valor original para los niños y las niñas, ver el desorden provoca ganas de arrojar y tirar.

Es recomendable destinar un lugar donde organizar el espacio de juego, donde tu hijo/a pueda tener sus cosas y poder jugar cómodamente, saber que sus juguetes estarán siempre en un mismo lugar, le da estabilidad, continuidad al espacio y sabrá que ese es su lugar. En estos momentos también experimenta los conceptos de mío y tuyo, mi espacio y tu tuyo, yo-no yo y tantas nociones que tendrán que ver con su construcción como persona autónoma (orden) . Este lugar debería estar cerca nuestro siempre prefieren jugar donde la familia se encuentra.

Tenemos que ser cuidadosos y cuando observamos a nuestro/a hijo/a tomar un juguete y comenzar a jugar, no debemos interrumpir para que ordene los otros que dejo de usar, de esta manera sólo estamos entorpeciendo la actividad, recordemos que los niños y las niñas nos pueden ayudar a ordenar, pero no tenemos que esperarlo ni sugerírselo.

Si en casa observan a los adultos ordenar, estamos educando el orden, aprenden a través de la imitación, ayudan por placer, como una actividad conjunta, cuando no obligamos a juntar los juguetes después de cada momento de juego, estará más dispuesto/a a hacerlo, cuando sea más grande.

Y para terminar les comparto un enunciado de Emmi Pikler sobre la socialización donde el orden es parte de la convivencia, la » independencia como placer», no como una tarea u obligación, si tenemos en cuenta estas palabras nuestra actitud sería totalmente diferente y sin presión.